jueves, 6 de junio de 2013

HISTORIA DE LA QUINUA

HISTORIA DE LA QUINUA

El primer español que menciona el cultivo de quinua en el nuevo mundo es Pedro de Valdivia, quien al informar al Emperador Carlos I en 1551 sobre los cultivos en los alrededores de Concepción, Chile, indica que la región es "abundosa de todos los mantenimientos que siembran los in­dios para su sustentación, así como maíz, papas, quinuas".
Sin embargo, existió una fuerte confusión al no identificar a la quinua en todos los casos con la especie Chenopodium quinoa W. Los españoles, por ejemplo, relacionaron siempre la quinua con los bledos de la Península Ibérica. Bernabé Cobo (1653) dice: "la quinua es una planta muy parecida a los bledos". El bledo se describía en Europa como una planta anual de tallos rastreros de la familia de las Quenopodiáceas y otra como Amarantá­cea, Amaranthus blitum L. La confusión aparece cuando el eminente botá­nico Carolus Clusius en su Historia Rariorum Plantorum de 1601, presen­ta la primera ilustración de una especie que él denomina quinua pero que en realidad es una planta de Amaranthus caudatus L.
 Los pobladores andinos cultivaban, la quinua con casi la misma antigüedad que la dos especies de Amaranthus, Amaranthus caudatus y Amaran­thus mantegazzianus en áreas muy semejantes, aunque estas especies no llegan a las alturas en que se cultiva la quinua. El nombre que reciben estos Amaranthus es también el de quinua. Incluso se ha encontrado últimamente en el área de Sella, Taríja, Bolivia, una especie de Amaranthus que tiene una inflorescencia muy parecida a la de Chenopodium. Esta recibe el nombre de "coimi", por lo que  indistintamen­te se le llama también "quinua".

Quinua Pasancalla, roja, en Ayaviri, Puno, a 3,900 m.sobre el nivel del mar.]
El Inca Garcilaso de la Vega en sus famosos Comentarios Reales dice respecto a la quinua: "en el segundo lugar de las mieses que se crían sobre la faz de la Tierra dan a lo que llaman "quinua" y en español "mijo" o arroz pequeño: porque en el grano y el color se le asemeja algo". Este historia­dor hace referencia a su viaje a España con la primera exportación de granos de quinua al viejo mundo, que fatalmente no lograron propagarse por "haber llegado muertos".
 Cieza de León (1560) informa que en el sur de Colombia también se cultivaba la quinua en las tierras altas entre las ciudades de Pasto y Quito y escribe: "en todos estos pueblos se da poco maíz o casi ninguno, a causa de las heladas.

 RELACIONES HISTORICAS

La quinua, la kañiwa y las especies de Amaranthus comestibles constituyeron en conjunto un importante componente de la alimentación de los pueblos prehispánicos en las tierras altas de los Andes. Su uso fue común en las regiones andinas hasta el primer tercio de el siglo pasado, (1940) que empezó su declinación,  cuando los países de la zona andina  iniciaron la recepción de la ayuda alimentaria de los Estados Unidos y se incremento la importación masiva del trigo.
 En las tierras altas de México también se cultivó también  una Quenopodiácea, el Chenopodium nuttalliae, denominado "huauntli", que tiene gran similitud con la quinua (Hunziker, 1952). Aparentemente su importancia en el Imperio Azteca era grande, según se deduce del códice de Antonio Mendoza, primer Virrey de México entre los años 1535 y 1550, en el cual se indican los tributos en granos que cada uno de los 363 pueblos vasallos del Imperio Azteca pagaban anualmente (citado por Hunziker, 1952)
            Maíz                            28 trojes*
            Frijoles                      21 trojes
            Chiau**                      21 trojes
            Huauhtli                     18 trojes

*l Troje: equivalente de 4000 ‑ 5000 fanegas. Se considera la fanega una medida volumétrica que varía según el lugar y el producto. En España equivalía a 55 litros.
 **Chiau: Salvia hispánica L.
En un khipu (sistema de contabilidad que a base de hilos de fibra de alpaca con nudos  y colores diferentes permitía conocer la producción de alimentos en el Imperio Incaico) del siglo XVI, estudiado por Murra (1975), se muestra la importancia que tenía la producción de quinua en la sierra central del Perú. La indicación de quinua antecede a la papa en el khipu. Sin embargo, se debe indicar que hay poca información acerca de ritos religiosos con el uso de quinua o papa. Cárdenas (1969) no cree que la quinua haya reemplazado totalmente al maíz en las tierras altas y menos para ceremonias religiosas. Señala la tradición que aún tienen en la actualidad los nativos de la cordillera, de viajar a los valles a canjear la quinua con  maíz con papas o sal.
 Como indica Núñez (1970) no se conoce bien cómo fueron domestica­das la quinua y la papa. Sin embargo, por hallazgos en el norte de Chile (complejo Chinchorro), el autor señala que al menos la quinua fue utilizada antes del año 3000 A.C. Por los hallazgos en el área de Ayacucho, Perú, Uhle (1919) da una fecha incluso anterior, 5000 años A.C., como el inicio de la domesticación de esta planta.
 Ulloa Mogollón en 1586 hace referencia al uso de la quinua en la pro­vincia de los Collaguas (Bolivia). Como ya se dijo, existen evidencias de que la quinua era ampliamente cultivada en los valles del norte de Chile. En 1558, Cortés Hogea, primero en visitar la isla de Chiloé (Chile) halló en ella siembras de quinua. En el territorio argentino, Pedro Sotelo (1583) menciona esos cultivos en el valle de Calchaquies y en las cercanías de Córdoba.
 Los cronistas no siempre trataron a estos grano andino  con la justa evaluación, el hecho de que la quinua se pareciera al bledo de España , apoyo a que se le relacionara como un alimento sin valor,  “vale un bledo”, es cierto también que hubieron numerosas confusiones entre la quinua , la cañihua y el amaranto, por la arquitectura de la planta y la forma del grano, llamando por ejemplo quinua cenicienta a la cañihua.
 Towle (1961) menciona varios hallazgos arqueológicos de quinua, con­sistentes en ramas fructíferas terminales y granos sueltos, encontrados en diferentes regiones del Perú y en la zona costera de Arica, Chile.Muestras arqueológicas de quinua y su evolución. 
La Figura 1 presenta granos de quinuas con diferentes fechas de antigüedad, comprobadas con el método del carbono 14. Se puede observar que el porcentaje de semillas "ayaras" o "ajaras" (quinua silvestre de grano negro) va disminuyendo en las muestras mas recientes. Tapia, 1979.
Este proceso de selección tomó siglos y en la actualidad se re­conocen como variedades mas evolucionadas, aquellas que contienen muy bajo porcentaje de "ayaras”
 En el norte del Perú el cultivo de la quinua fue común, pero en la mayoria de campos en asocia­ción con el maíz. Más al sur, la quinua alcanzó importancia tanto en el "Callejón de Huaylas" como en el valle del Mantaro, donde fue ampliamente cultiva­da por la tribu de los Huancas. Numerosas fuentes relatan que a la llegada de los españoles a esa re­gión, los "colcas" o depósitos de alimentos tenían grandes cantidades de grano de quinua.
 En cuanto a los nombres regionales de la quinua, hay evidentemente tan­tos, cuantas regiones o idiomas la conocían. Robledo, citado por Pulgar Vi­dal (1954), especifica que los Chibchas (Colombia) la denominaron "pasca" y que con gran sorpresa se ha definido que "pasca" etimológicamente sig­nifica "la olla o comida del padre".
 El nombre "suba" o "supha" (idioma chibcha) es indicado por Pulgar Vidal 1954, como el nombre primitivo de la quinua en el área de Bogotá, y el autor lo relaciona con el término aimará de "hupha", que se utiliza aún en algunas regiones de Bolivia. En el resto del territorio que ahora es Colom­bia se había generalizado el nombre quechua "quinua", pero en Cundina­marca el nombre indígena era "pasca".
 En el idioma aimará las quinuas reconocen diferentes nombres, se­gún la variedad. La morada se llamaba "cami", la blanca y mas apreciada "ppfique", la colorada "kana llapi", la amarilla "cchusllunca", otra varie­dad amarillenta "ccachu yusi" y la silvestre "isualla", de acuerdo a Latcham (1936). Sin embargo, este autor confunde ala quinua  a la kañiwa (Chenopodium pallidicaule) y la incluye dentro de las variedades de quinua, denominándola "la quinua cenicienta o cañagua". El mismo autor añade que en el norte de Chile se cultivaba qui­nua y que se llamaba en atacameño "dahue". Bertonio (1879) añade voces aimará para las variedades como "aara", "ceallapi" y "vocali". También menciona una variedad entre colorada y negra, la "cami hupa".


Origen de la quinua  

La antigüedad de la domesticación e inicio de su utilización de este cultivo  se puede referir a por lo menos unos 2000 a 3000 años en razón de su presencia en restos arqueológicos, (Towle, 1961).
 Una segunda  fuente de información para conocer el origen y distribución de este grano andino,  es la tradición que existe en el consumo de este grano en Colombia, Ecuador Perú, Bolivia,  norte de Chile y Argentina,  tanto en  la preparación de diferentes platos, como bebidas, así como los alimentos procesados. Se conocen platos tradicionales como la “lawa”, sopa espesa de quinua, el  “pesque” puré de quinua con grasa y leche, la preparación de chicha blanca etc.  Así como el uso intensivo que se hace de sus hojas tiernas conocidas como “lipcha” en la alimentación como ensalada y  las cenizas del tallo para la preparación de  la  “llipta”, álcali, utilizado para masticar las hojas de coca. Beyerdorf y Blanco, 1984. Los nombres de “quiri” o residuo de las hojas y tallos y el de “jipi” relacionado a los residuos de los granos y pequeños talluelos. Cuando y de donde se derivaron  las especies cultivada de quinua, es aun un tema  por definirse y profundizar su investigación, sin embargo existen importantes hipótesis.m Para algunos investigadores el centro de origen y domesticación seria el altiplano  Gandarillas, otros sin embargo se refieren mas a diferentes centros de origen en los valles interandinos y que hubieran sido llevados a el altiplano del Lago Titicaca  donde se considera como  el  gran centro de domesticación.
 La quinua es un cultivo sobre todo utilizado por siglos  por las poblaciones campesinas  indígenas en Colombia, Ecuador Perú, Bolivia y Chile,  por diferentes grupos nativos como los Quechuas y Aymaras en Perú y Bolivia y por las poblaciones Mapuches en Chile. Es gracias a ellos que en sus chacras (sobre todo en los terrenos de uso comunal como las aynocas o laymes) que   han conservado el material genético de este grano y otras especies, con las características propias de lo que  se podría llamar un adecuado  sistema de conservación in situ

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